ALEXFDEZ.
Ahora que estoy en la casa tranquilo después de una semana muy movida me apetece contar como ha ido la carrera de hoy. Pero sería muy sencillo decir que todo ha salido muy bien y que todo ha sido bonito…pero… (Con la voz de Leonidas en 300) ¡Esto es Motril!

Domingo 18 de octubre. Tenía pensado ir a la carrera del Corte Inglés pero después de salir el día anterior del trabajo a las tantas solamente tengo ganas de dormir. Mierda, me apetecía mucho esta carrera, pero no podía conducir 2 horas con los ojos pegaos. Así que cuando me levanto, aprovecho la mañana para salir a correr. ¿Hay algo mejor en el mundo que salir a correr solo por la calle? Tener la calle solo para ti es únicamente posible si te levantas muy temprano, pero ¿Cómo es posible eso a las 2 de la tarde? Ah claro, va a ser que está lloviendo como si fuera el fin del mundo. Motril es un buen sitio para entrenar, pero en cuanto caen cuatro gotas todo se vuelve embarrado. Odio el agua, prefiero correr siempre con calor.

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Lunes 19 de octubre. Comento en el trabajo que voy a correr la media y la gente me dice que para un día libre que tienen lo aprovechan para dormir y tomar cervezas. No es mal plan, cuando acabas una carrera hay cerveza. Sigue lloviendo todo el día y en el comedor del trabajo ha salido una gotera, pero hay mucho trabajo y no podemos apenas ni protestar. A volver a cargar cajas.

Martes 20 de octubre. Son las 5 de la mañana y estoy a punto de subirme al coche cuando empieza a chispear. Voy a arrancar el coche y cae la tormenta del siglo. Miro el móvil y no tengo cobertura. En menos de cinco minutos se inundan las calles. No veo absolutamente nada en la carretera, la luz de la batería me salta y la dirección no me responde. Aparco y me vuelvo a la casa. No quiero saber nada del mundo. Si me quieren echar que me echen pero es imposible ir a currar. Veo por la tele las noticias de las inundaciones y veo por Internet un par de videos de mi trabajo inundado por el agua. Apenas ha ido nadie a trabajar y veo una foto que me deja helado, justo el sitio donde siempre desayuno, donde había aparecido una gotera, se derrumba el techo. He hecho bien quedándome en casa.

Miércoles 21 de octubre.Las calles por donde va la media están llenas de barro. No paro de mirar la pagina de la organización pero no pone nada. Todo va para delante. La pierna no me deja de doler, un mes antes tuve un accidente en el trabajo. Me pegue un golpe curioso bajando una escalera y aunque no tuviera nada no para de doler (me ahorro los detalles). Estoy en mi peor momento de forma posible y me planteo hacer una media, tengo los huevos gordos como un camión de 8 ejes de los que cargan 33 palets de euro 80×120, muchas horas de trabajo. Recibo un mensaje de un ex miembro de Primeguis diciendo que iba a correr la carrera, pero no me apetece intercambiar puntos de vista diferentes de un conflicto con una resolución digna de una pateleta de un niño de primaria.

Jueves 22 de octubre. Último entreno antes de la media. No estoy muy convencido, apenas puedo completar bien el entreno. Pero cuando llego a casa y después de casi un mes de obras ¡ya tengo la cocina montada! Ha sido una odisea pero por fin esta acabada después de fallos de montaje, materiales y polladas varias.

Viernes 23 de octubre. Me quiero dar el gustazo de no tener problemas y decido ir a una masajista SIN happy ending, existen. Ya cuando llego me doy cuenta de que no tiene cartel en la terraza, ni publicidad, ni en el portero,… ¿seguro que era SIN happy ending? Es lo que tiene no querer pagar a Hacienda. La verdad que hace la masajista un trabajo impresionante, la espalda me la deja perfecta y se tira mas de una hora tratándome.

Sábado 24 de octubre. Me duele todo. Su p… madre la masajista, me ha dejado hecho un cromo. Pero en fin, me imagino que mañana no me dolerá. En la agenda del día toca ir a por el dorsal y con un poco de suerte encontrare las pantorrilleras nuevas. Pero esto no es una feria del corredor normal. Y aquí viene una reflexión. ¿Nos estamos volviendo tontos? Comprendo que hay un boom del running pero cuando pones que el alquiler del stand para la feria del corredor, que dura un día de 5 de la tarde a 8 y media, es 300€ mas el 5% de las ventas no hay tienda humana que pueda sacar beneficios. Pero es una feria del corredor y hay que poner algo que exponer. Solo un centro de fisioterapia se pone. El resto son stands “solidarios”. Yo veo muy bien que seamos solidarios con diferentes causas, pero ¿tenemos la obligación de tener que dar algo a 5 puestos benéficos? En serio, ¿por qué en lugar de sablear a los corredores no son los ayuntamientos los que ayudan? Me da mucho coraje que a la hora de recoger el dorsal me digan “hay que aportar mínimo 1€ para estas causas” ¿mínimo? ¿Tengo que ir puesto por puesto soltando un euro? No me da la gana y todas serán causas súper justas, pero me parece indignante. Tal y como me dieron el dorsal me di media vuelta y me fui.

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Día de la carrera. Es una sensación muy rara el salir de la casa vestido y con el dorsal puesto. Pero al estar la salida al lado de casa es lo bueno que tiene. Nada de colas para los servicios de última hora, nada de colas para el guardarropa, mola. Se supone que iba a llover pero nada de eso, un cielo despejado y calles mojadas. Veo gente conocida del mundo de las carreras, pero nadie de los que me suelo cruzar cuando salgo a entrenar. Veo al ex lechuguita pero prefiero ignorarlo. Veo también a los integrantes de un club local con una camiseta en honor a un miembro fallecido. Veo a mucha gente que no tiene pinta de acabar ni tan siquiera 5km corriendo. La gran ventaja de la prueba es que para los locales es gratuita, pero hay gente que no sabe donde se mete. Pistoletazo y salida. El atasco común en los primeros kilómetros es inevitable. Se nota que por la noche ha llovido. La pintura resbala y hay muchos charcos. Esta carrera tiene tropecientosmil voluntarios. Pues me parece increíble que no hubiera ni uno en un charco de lodo que había en mitad de la carretera. Lo piso, patino, por un momento pensaba que estaba en la Spartan Race. Pero, todavía no se como, no me caigo. Sube la carretera hasta la parte alta del pueblo, lo hago cada día que salgo a entrenar y se por donde pisar. Llega a la calle ancha y veo a los típicos domingueros en las terrazas de los bares. Mucha gente animando, mola. Km. 4 volviendo por la calle nueva a la avenida Salobreña. Toda la gente que estaba en la salida sigue allí y se nota al pasar que esta carrera ya es algo clásico (32 ediciones). Llegamos a la parte más rollo de la carrera, a partir del Km.5 empieza el camino por el desierto que es las urbanizaciones de la playa.

A la altura del Km. 8 hay un trozo de la carretera que esta anegado de agua, casi sin tiempo a pensar me tiro a la acera, me siguen todos los que llevaba atrás. Patina bastante pero es lo que hay. Me encuentro bien, pero se que no voy a hacer un tiempo bueno. No me encuentro como para forzar y estimo mi velocidad de crucero a 5:30 el Km. Hasta el Km. 15 es todo igual. Un lío de calles y edificios sin alma. Solo la gente que está de vacaciones en el camping de la playa anima algo. Por fin llego a la playa, la gente no para de animar y empiezo a subir el ritmo poco a poco, tampoco quería forzar nada y hasta el final de carrera solamente voy a ir a 5 minutos el Km. Voy todo el camino hasta el final recogiendo cadáveres. Paso por al lado de la casa del ex de mi novia, no paro de mirar hacia lo lados con la esperanza de verlo en algún momento. Pero son las 11 de la mañana y a esa hora seguro que esta dormido. Es la vida del gañan. Km.18 la carretera ya indica que todo hacia arriba y está la meta. No paro ni un momento de ver gente a los lados de la carretera abandonando, pero me ha sorprendido verlos tan lejos. En el cruce ya encarando el Km. 20 empiezo a apretar, a los que voy pasando algunos me miran con odio y otros intentan pegarse a mi lado, sin éxito. Entro en la contrarrecta de meta volando, pero a diferencia del año pasado no tengo dolor alguno y aunque no vaya a hacer mi mejor tiempo me siento muy orgulloso de haber completado la carrera. La gente animando me hace que cada vez vaya más rápido, empiezo a alcanzar a gente que veía imposible pillarlos. Pero no lo hago por quedar por delante de nadie, lo hago por mí, porque puedo y porque si hubiera estado mejor habría hecho mi mejor marca. Entro en la recta de meta y aprieto como siempre y como nunca. Como necesitaba esto, esa sensación del trabajo bien hecho, satisfacción.image2

Ya queda solamente por delante preparar en la medida que pueda la maratón de Málaga. Aunque apenas tenga tiempo quiero hacerlo mejor que el año pasado y para febrero ya me centraré en conseguir tiempos. Nunca ganaré una carrera, nunca subiré a ningún podio. Pero cada vez que cruzo una meta, he ganado. Y solamente puedo pensar en la siguiente. Soy Alex Fernández, miembro número 31 de Primeguis y posiblemente el hombre más atractivo del mundo.