Primeguis-Media-Malaga

Jueves; me levanto con ganas de hacer un último trote antes de la carrera pero me pongo a pensarlo y con la sobrecarga que llevo no es buena idea. Prefiero ir a mi fisio de confianza y que me haga «catacrack». Cuando digo que es mi fisio de confianza es que hay que tener valor para confiar en ese sitio. Es un piso en un bloque sin carteles,sin luz y pidiendo cita a escondidas porque trabaja en negro la mujer. Más que ir al fisio parece que voy a un piso de vida alegre en un episodio de callejeros. Eso sí,una vez que se pone manos a la obra me pega una paliza en las patas que me deja andando como una choni volviendo de la feria de día.

Viernes; salgo para Málaga. Lo bueno de ir en un coche que no pasa de los 90 km/h es que te da mucho tiempo para reflexionar ¿debería de hacer la carrera? ¿Voy tranquilo o intento atacar al tiempo? ¿Hará mal tiempo en la carrera? ¿Por qué cuando paso al cartel de «provincia de Málaga» sale el sol? ¿Si me adelanta un smart significa eso que soy dummy? ¿Cajiz se puso ese nombre porque son la marca blanca de Cádiz? Me adelanta una furgoneta sonando Tijeritas a todo volumen ¿eso no lleva cárcel? Paro a echar gasolina en los estantes «vinos de Teruel» ¿me habré equivocado de carretera? ¿Será que mi coche en realidad es un DeLorean? ¿Alguno llegó a ver a sus padres abrir el minibar de la casa? Ese minibar que había incrustado en mueble que costaba la misma vida moverlo. ¿De dónde habrían sacado una botella de licor del lagarto? ¿Cuántos años podía llevar el lagarto ahí metido con la misma cara de felicidad que Enrique San Francisco? Bueno déjate de tonterías que ya has llegado al Carpena. Voy a recoger el dorsal y justo delante a la hora de coger la bolsa con el mítico caldo Aneto un menda de un club con 20 y pico dorsales. Me cuelo y haciendo cola en el stand del metro se me acerca una mujer de unos 70 años y me pregunta: -¿dónde están dando las bolsas esas?
-Esas bolsas te la dan cuando recoges el dorsal para la carrera.
-¿Pero hay que hacer la carrera?
-Mientras pagues puedes hacer lo que quieras.
-Pues yo voy a ir que me den un dorsal de esos que me ha gustado la bolsa.
Como el día de la carrera vea a esa mujer me cago vivo.
Ahora voy a descansar y tomarme el sábado de relax total y ya veremos como resulta la carrera.

Suena el despertador a las 6:45, pero si no llega a sonar no pasa absolutamente nada. Me tiro toda la noche mirando el reloj entre cabezadas y cuando llega la hora de levantarse soy un búho con los ojos abiertos. Como va siendo costumbre, no desayuno. Me tomo el café negro cargaito para estar despierto y salgo para Málaga. Llego a las 7:45 al aparcamiento del Carpena. A esa hora no estaba ni el gorrilla todavía. Aprovecho para echarme una siesta de las que no llegas a dormir y en media hora a echarse la foto con todo el mundo. Cada año veo caras nuevas pero más o menos hemos sido los mismos en cantidad que el año pasado. Aquí es cuando empiezan las grandes frases de todo corredor suelta al principio de una carrera: “yo de tranqui” “estoy mal” “no me encuentro bien” “tengo una lesión” “no iba a hacerla pero aquí estoy” “anoche cené migas con mis suegros” “ayer me hicieron una colonoscopia”… Pero lo que me dijo Fer me hizo pensar (no mucho porque yo eso de pensar lo tengo aparcado) “tu siempre estas mal, ¿habrá alguna carrera que me digas estoy bien?”. Pues es verdad, hace mucho que no me siento bien y que no tengo ninguna complicación en una carrera. Algún día. Bueno vamos para la salida.

En la salida se supone que tengo que meterme en el cajón de menos de 2 horas pero… ¿aquí veo a gente que con mucha suerte llegaran al kilómetro 10? No había nadie controlando la entrada a los cajones y pasa lo que pasa. Salida, tardo 2 kilómetros hasta que por fin encuentro un hueco de gente que va a mi ritmo. Intento ir al ritmo que tenia pensado de 5:15 pero no me encuentro a gusto y decido ir bajando el ritmo hasta que voy a la velocidad de crucero. Ritmos de 5:50 en una media me parecen ahora un poco ridículo pero quiero disfrutar de la carrera. Empiezo a charlar con unos y con otros y cuando menos me lo espero estoy al lado del teatro romano callejeando por el centro. Lo avituallamientos hacen que sea un poco desesperante el ir esquivando a la gente que se amontona en las primeras mesas. Tanto que en uno de ellos cuando me quise dar cuenta me los había pasado, pero da igual siempre hay alguna botella casi llena en el suelo que se puede recoger para echártela por encima. Me tomé el gel en el 12 por precaución, pero creo que no me hizo ni falta. Este año la verdad que el recorrido ha sido muy bueno. En un tramo pasar por donde se hace la carrera de cruz humilladero, ver la cara de los grupos de turistas pensando que algo había pasado porque los tenían parados media hora sin moverse, pero sobre todo, el final. Esos 4 kilómetros que quedaban hasta meta por paseo marítimo hace que te entren ganas de subir el ritmo. Antes era pesadísimo y se hacía una recta eterna, ahora es un plus para apretar al final. Eso hice, fui recogiendo cadáveres a la vez que daba ánimos a los que pasaban y llegue a la entrada del estado con Mami chillando como una loca a todo el mundo que iba pasando, la gente seguro que no se paraba por miedo a que le metiese una colleja. Entro en meta sin hacer tonterías, trinco mi medalla y lo único que pienso es “otra más”. 2:07 por mi reloj, un tiempo ridículo pero una medalla más en la colección.

Ya solo queda pensar en lo próximo que me llega. Ir poco a poco mejorando el tiempo y recuperando la forma, espero este año dar el pelotazo en la maratón de Málaga y en la subida al Veleta, esas dos carreras son las que tengo que hacer mejor tiempo y seguro que consigo meterle un bocado grande al crono. Este año ha sido duro, pero lo importante es seguir nadando como diría Dory. Esta media va para todas esas personas que por algún motivo no han podido hacerla.

Somos corredores, no es una afición, es un modo de vida.