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Un año y medio después de mi última carrera, en Alemania, donde batí mi marca en 10km. Multitud de vicisitudes y cambios después, tras un parón que me ha llevado a batir mi récord en mi lucha particular con la báscula, hace un par de meses volví a la senda de los entrenamientos. Han sido entrenamientos de 5 kilómetros con un ritmo bastante conservador (alrededor de 6:15 min/km). En los entrenamientos tenía en mente mi reaparición en la carrera de la Vega de Almuñécar del jueves 11 de agosto. El recorrido era más que conocido, porque había entrenado allí multitud de veces y ya había corrido esta carrera en 2 ocasiones (la última en la edición de 2011).

Llego a la salida, y hay muy buen ambiente, muy familiar. Al rato llega de riguroso verde Primeguis Alex, Marqués de Sohail, Señor de las Pensiones Infames y Virrey Consorte de Motril. Me da una alegría tremenda verlo allí en mi pueblo. Me lleva a calentar por una carretera y me temo lo peor ya que no puedo seguir el ritmo ni de sus piernas ni de su conversación. Aflojamos un poco y  vemos que han llegado mi mujer y mi niño. Segunda alegría de la tarde, además apoyo logístico necesario ya que no tenía ni idea de dónde iba a dejar mi mochila.

Mi miedo inicial en esta carrera de 5.8 kms con dos vueltas a circuito de 2.9 kms era que los primeros me doblaran, pero tras ver la carrera de juveniles (que daban sólo 1 vuelta) y hacer los cálculos pertinentes, Alex me indica que no me van a doblar. Me quedo más tranquilo y nos ponemos en la línea de salida a esperar el pistoletazo del juez, que tenía el micrófono con un nivel de saturación más alto que han sufrido mis oídos creo que en toda mi vida.

Salimos juntos Alex y yo como atestigua la foto (ya no lo volví a ver más en carrera). Pone él ritmo de crucero y yo pongo mi ritmo hidropedal. Iba a intentar, en mis mejores cálculos, hacer los 3 primeros kilómetros a 6min/km y los 3 siguientes intentando mejorar el ritmo, siempre y cuando fuera posible.

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Sin embargo, todo va mejor de lo esperado. Paso el primer kilómetro a 5m36s, el segundo a 5m32s y el tercero a 5m35s. Realizo la carrera completamente solo desde el principio, aunque veo delante un grupito pequeño de corredores. Veo que aún me quedan fuerzas para mantener el ritmo, pero aflojo para darlo todo en el último kilómetro, en lugar de arrastrarme en los momentos finales, como ha sido mi estrategia en los últimos 14 años.

Así que paso el kilómetro 4 y 5 a 5m56s y 5m51s, respectivamente. Fijo la vista en el grupúsculo de corredores que tengo delante y lo doy todo en el último kilómetro (que son en realidad 800 metros).

Los voy pasando poco a poco, me siento fuerte, no entrenaba ni corría a este ritmo desde hace año y medio. Al final hago un último kilómetro a 5m14s. Hace dos meses estaba entrenando a 6m45s el kilómetro. Entro feliz a la meta, allí están AlexFdez, Laura y mi niño Rodrigo con ganas de correr.

Para recuperarme del esfuerzo realizado manejo varias opciones profesionales:

  1. Rutina de ejercicios de estiramiento del tren inferior.
  2. Baño frío en bañera con cubitos de hielo.
  3. Técnica de chupones para mejorar la circulación sanguínea a lo Michael Phelps.
  4. Sesión de coches choques infantiles compartiendo un asiento individual diseñado para niños de 1.30 m donde no me caben las piernas y los niños chocan sus coches contra mi pie.

Elijo la 4.

 

Nota mental: la opción 4 nunca más.

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