7 de mayo de 2011, un día más del año, un día como otro cualquiera, pero un día donde se resume el trabajo de los últimos 11 meses (desde junio 2010). Un año sin descansar más de 48h seguidas. Un año de cambios, un año de aprender, de descubrir cosas que ni imaginaba podía hacer, un año de muchos kms, muchas horas corriendo en soledad (pero horas!!), kms, sufrimiento donde me he sentido a mí mismo, donde me he descubierto y dentro de todo esto, he llegado a sentirme cómodo, y disfrutar cada salida, cada ruta, cada km recorrido.
Kilómetros donde he descubierto nuevos amigos, que como dicen, la amistad que surge durante el sufrimiento, es la más sincera y fiel, amistad que espero se mantenga en futuros momentos de “sufrimiento”. Un año donde gracias a la paciencia de los que me rodean, paciencia para entender esta locura, paciencia para entender los madrugones, los días de bajón, las eternas charlas sobre el estado del tiempo, zapatillas, rutas, kms, y un largo etcétera. Paciencia para entender que los sábados toca relax porque el niño ha corrido no se cuantas horas, y de nuevo más paciencia por parte de los que me han apoyado y reforzado en esta locura, justo esa paciencia que ha hecho que llegue hasta el final. (Siento el recalco a la palabra paciencia pero es que realmente lo he sentido así)
Y el final del camino llegaba el 7 de mayo de 2011, un día cualquiera, un día más de madrugón, un día más para salir a correr, un día más mirando al cielo para ver si la nube de turno haría el camino más duro. Pero un día diferente, un día, que aunque vaya solo contra la distancia y el tiempo, un día donde esta vez he corrido empujado por la gente a la que quiero, que han aguantado horas al sol, el madrugón, los kms, los nervios, el sufrimiento de saber que la persona va mal, y que no llega, y aguantar estoicamente hasta la madrugada el momento, el instante, en el que se ve al fondo, por las calles de Ronda, la figura del corredor entrar, silenciando lo que el cuerpo le grita, corriendo hasta la meta. Un día donde he sentido los ánimos que la camiseta me daba, me hablaba, me gritaba cuando más lo necesitaba, una camiseta que me ha hecho recordar a los que la llevan, un día en el que la bandera “Primeguis” ha triunfado en la ciudad soñada.
El 7 de mayo de 2011, aunque amenazando con lluvia, dejó paso a un día con una temperatura estupenda y un viento que refrescaba en ocasiones. La llegada a Ronda, el ambiente, las prisas para dejar la mochila (que al final no pudo ser), las prisas por calentar y entrar en el cajón, miradas continuas a un amenazante cielo, la decisión final sobre qué ropa y calzado llevar, los nervios por la espera a la salida, los ánimos desde la grada, tanto de desconocidos como de mis seres queridos. Todo el año se concreta en un solo día, esto no es una evaluación continua, te la juegas a una sola carta, y al final, las decisiones fueron las correctas.
Este año, y frente a los anteriores intentos, tocaba salir corriendo, nada de reservar, y así fue. Salida corriendo y las calles de Ronda llenas de gente animando; la calle de la Bola, convertida en un pasillo, jaleando a los protagonistas que ponía los pelos de punta, algunos te ven como un loco, otros como un héroe pero allá vas tú, jugando tus cartas, este año toca correr, para eso he entrenado todo el año, y así salgo de Ronda por sus empinadas rampas hacia abajo. Salida de la ciudad, primeras dos cuestas fuertes que se hacen andando, y a seguir corriendo, un ritmo tranquilo en el que me siento cómodo, pero que no sabría como llevaría por la incertidumbre de no haber corrido mas de media hora seguida en la última semana, pero como dicen que el cuerpo recuerda, ha llegado el momento de comprobarlo y a ello voy.
Primeros kilómetros cómodos, llanos con pequeños subibajas que se hacen corriendo, o andando 5 pasos para volver al trote. Van cayendo los primeros puestos de avituallamiento, 4.23km (27min), 10km (1h01min), no me paro más de 5 seg para coger un vaso y seguir. Por ahora muy bien, la temperatura buena, siendo fresquita por momentos, que hacen que los manguitos que llevo vayan subiendo y bajando. 14km (1h 29min). Km 20.32 (1h 50min). El ritmo realmente bueno, ya me van diciendo por las ondas que parece que estoy corriendo una maratón, jeje pero voy cómodo la verdad, aun así hago caso y poco a poco voy dosificando el ritmo.
Llego al Kilómetro 24.60 (2h24min) todo perfecto, primera comida fría que me salto porque tengo a mi gente en el Km 30, voy tirando de mi comida, aquí me cruzo con Los Kroquetas, unos ultrafondistas que sigo desde hace años, fuente de inspiración, y de los cuales he aprendido mucho este año. Pasando este puesto, y tras una pequeña cuesta, siempre corriendo, llegamos a un llano, y miro para adelante y veo una fila enorme de gente, todos apilados, y pienso “¿¿Todos estos llevo delante??”. De repente, giro en dirección contraria en paralelo a ellos, y veo que son los que empiezan este bucle que yo estoy acabando. Ellos andando, yo corriendo cuesta abajo. Van mirando a cada corredor que va pasando, nosotros vamos algo diseminados, pero van mirando a cada uno y pensando “esta gente nos lleva ya no se cuantos kms”, nos miran con admiración y mientras ellos andan, los que bajan van corriendo. Ahí me sentí un máquina (siento mi falta de modestia), pero antes era yo de los que miraban a los que bajaban y esta vez soy yo el observado.
Busco una cara conocida, más bien una camiseta conocida, y al final la encuentro, es IoSys!!! Le grito, se vuelve, y nos saludamos a lo lejos. Una alegría verlo. Sigo a lo mío corriendo, el inicio/fin de las navetas es un punto donde se pone mucha gente para animar, y así lo hacen a mi paso. Me emociono cada vez que esto pasa, no dudo en chocar las manos de los niños y disfruto como bien me han dicho que haga.
En el próximo puesto toca ver a mi gente, esto me hace ir con ganas, no bajar el ritmo, son sólo 6 km más (joee dirán algunos, jeje), pero en este punto, las distancias no me parecen tan largas. La gente ya se va diseminando poco a poco. Voy entre gente que corremos todos, y vamos encaminados al km 30. Pero primer problema, mi gente dice que no están allí, que los han mandado unos kms más adelante, y empiezo a maldecir, es mi puesto para comer, van camino de las 2 de la tarde, y esto me rompe un poco los planes. En la siguiente llamada me dicen, que no es el kilómetro 30 y pico, que los han mandado cerca del 40, (¡mierda! 10 km más,!!). Intentan explicarme dónde los han mandado, pero lo sé muy bien, al siguiente sitio donde quería que fueran, todo esto equivale a subir el primer puerto y bajarlo entero para llegar a ellos. Me mosqueo un poco por la situación, no con ellos, que buenamente hacen lo que pueden y les dejan, por lo que echo mano de un trozo de barrita que llevo, que todavía me falta un rato para comer, y por delante. Cuando paso por el punto de avituallamiento donde tendría que haberlos encontrado me alegro que no haya sido así, porque solo había una tanqueta de agua, por lo que a correr se ha dicho!!
Pasado el km 30 en 3 horas (cuadrando tiempos por ahora!) porque ya llega el primer puerto, por lo que bajada a Arriate, mas gente animando, como siempre que se pasa por allí, yo cumplo pasando corriendo, y dando las gracias a todo el que anima (que menos por su esfuerzo!).
Km 34,67 y 3h32min en el cuerpo, ya ha empezado la subida, el sol aprieta ya un poco arriba, y toca la parte dura, andando, por lo que para arriba. Se me hace pesado, largos tramos rectos, una curva, y otro tramo recto. Pero llegado arriba, y para abajo, otra vez a trotar, las cuestas muy empinadas me frenan mucho, no se bajarlas bien, pero voy más o menos a mi ritmo y avanzando, que es lo importante.
Ya a la espera de ver el cruce con la carretera, donde está mi familia. Es sobre los 40 kms, y llevaré unas 4h8min, más o menos. Me paro y me siento un instante, ánimos que siempre agradeceré!! Como unos cuantos saladitos, un poco de soja frita con bebida isotónica. Me rellenan mi botellín, unos estiramientos y me limpio un poco el polvo de las piernas para que puedan sudar bien. Fue una parada de unos 7 u 8 min, despedida y otra vez a correr. Empiezo a hacer 3×2, no quiero que se me fastidie la digestión, aunque haya comido poco, varias series así y luego 4×1, y ya a correr con normalidad.
Para este momento ya estaría por el km 44,64 y unas 5h. Todo bien, es normal ir cediendo ya algo de tiempo y entra dentro de lo planeado. Pero lo que no entra en los planes son los problemas para asimilar bien la comida, tenía sensación de pesadez, son las 16h de la tarde, el cielo ya se ha abierto de forma definitiva y el sol, aunque no fuerte, aprieta lo que puede, empiezan tramos de rachas de viento fuerte de cara, una sensación de flato no muy fuerte (que no era, porque serían en el costado derecho, y a mi me daba en el izquierdo, que atribuía a no digerir bien, gases por las coca colas que daban en algún puesto, no sé la verdad), una sensación de hinchazón, y un no poder respirar con soltura. Me estaba empezando a fastidiar un poco.
Los tramos eran corriendo todavía, pero aparte de las cuestas, ya hacía alguno andando, de algún minuto, lo suficiente para calmar un poco. Ánimos desde la distancia de los Primeguis, gracias a los que me los transmitían y a los que me los daban en el foro. Me llegaron todos y cada uno de ellos, doy fe y sobre todo gracias!!
Voy enfilando ya el km 51, Alcalá del Valle, una bajada fuerte para llegar a él, me cuesta bajarla, ya que no respiraba nada cómodo e iba corriendo molesto. Más gente en el pueblo, más ánimos, y para salir de él, otro cuestón, 100 metros de cemento con estrías para agarrar, por lo que toca hincar riñones literalmente, (pienso que subir esto costaría hasta hacerlo en coche, joeee). Un poco de paciencia, y ya estando arriba, a correr otra vez, el ritmo ya es más lento, se va viendo el pueblo de Setenil, al que me dirijo, a lo lejos, ese será mi objetivo.
Van cayendo los kilómetros y la bajada al pueblo me da su trabajo, (quien lo diría!) más que las subidas y sigue el malestar en el estómago, no se cómo voy a poder comer o qué comer para que no continúe. Ya en el pueblo, paso por una zona de bares excavados en la montaña, o son cuevas, no lo sé, pero todo el mundo anima, es un tramo llano, y voy corriendo, ya no queda nada para el puesto de avituallamiento, una pequeña cuesta, alguien haciendo una foto, la hago corriendo para quedar bien, y me anima llamándome correcaminos, eh?? Miro hacia atrás, y joee, Anita, no te había reconocido!!! Otra alegría!! Otra Primeguis!! jeje
Popularity: 2% [?]













