Hasta la isla de La Palma, concretamente al Roque de los Muchachos, al borde del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, a 2.396 m. de altitud me ha llevado esta vez la búsqueda de nuevos y avanzados métodos de entrenamientos de cara a afrontar con las máximas garantías la próxima temporada. Sólo apuntar que la elástica del club Primeguis levantó pasiones inusitadas y causó auténtico furor sobre todo en unos centenares de molestos insectos voladores, también verdes, que se me pegaban en la camiseta cegados por su amor a los colores de este club.