Los nuestros siguen conquistando territorios y dándole un toque verde primeguis. El pasado domingo 15 de septiembre  fue el turno de nuestra Tere, con el objetivo de bajar de las 2h y nuestro Juan, recordman del 10k y con esta carrera nuevo recordman de la media maratón en 1h25.

Crónica de la MM de Bristol por la “tortuga Tere”:

DSC03743

Que mejor regalo para mi 40 cumpleaños que una media maratón en un país que me encanta y en el que quiero hacer mi primer maratón. Eso es lo que pensé cuando Juan puso el enlace para la MM de Bristol en Facebook.

Miro la página de la organización y el vuelo, pero me daba un poco de “miedo” ir sola, aunque no es esa la palabra, pero ir sola no me convencía mucho, aunque en última instancia lo hubiera hecho.

Pues nada, consigo que una amiga se venga para pasar el fin de semana en Bristol. Lo dejamos todo arreglado en julio, pago de la inscripción, vuelo y hotel.

Aviso a Juan de que voy a correr la carrera e imagino lo que debe pensar: “esta tía está más zumbada que las maracas de Machín”, pero como es un chico muy educado en lugar de decirme lo que piensa, me ayuda todo lo que puede.

En agosto, a los pocos días de tenerlo todo arreglado y en el mejor estado físico que me he encontrado jamás, me caigo de la bici el mismo día que tengo una travesía a nado en Mijas. Vuelo rasante por encima de la bici y no me rompo el cuello de milagro. En definitiva, cardenales e incapacidad de movimiento,  pero como también me estaba pasando con los entrenamientos, unos días de descanso tampoco vendrían mal.

Cuando empiezo a sentirme bien, como pescado con una cantidad muy elevada en histamina y termino en una ambulancia camino del hospital, inyecciones de corticoides, sueros, etc., así que otra vez le veo los cascabeles a San Pedro y la verdad, ya he gastado algunas de mis 7 vidas y no quiero gastar ninguna más.

Tardo más de 2 semanas en recuperarme y ya se elevan a 3 semanas sin poder entrenar para la MM. Me voy asustando, tengo que hacer el Camino de Santiago y la MM y apenas puedo correr más de 10 minutos seguidos. En los días siguientes me voy encontrando mejor y puedo correr, pero no paso de la hora a ritmo trote. Me voy al Camino de Santiago 10 días, aunque pongo en la maleta las zapas por si después de las etapas puedo correr un poco, pero nada.

Al volver me quedan 12 días antes de coger el vuelo y un mes sin entrenar. Me planteo dos estrategias: seguir con mi entrenamiento normal de 2-3 días por semana o correr todos los días de forma progresiva y una tirada máxima de 15 kilómetros 5 días antes de la prueba. Elijo la segunda, es la única que me puede permitir acabarla corriendo, pero con el riesgo de una lesión. Y qué más da, un sueño es un sueño.

Llega el 14 de septiembre, las 5 de la mañana, sin dormir apenas, con mi maleta preparada salgo para el aeropuerto con muchísimas ganas de llegar. Llegamos temprano a Bristol, nos vamos directos a Bath a pasar el día y olvido que al día siguiente tengo que correr, estoy relajada, tranquila y con una energía que desde julio no tenía.

Primer encuentro internacional de Primeguis en UK, ya está todo hecho, pero me entran algunos nervios, no por la prueba sino por mí, porque no sé si estaré a la altura. Ahora tan solo queda esperar al día siguiente para disfrutar.

Ceno poco por los nervios, duermo menos aún y desayuno poco, algo que tengo que corregir cuando voy a estar 2 horas corriendo, pero bueno, yo soy diésel, necesito poco para sobrevivir.

Me visto rápido, preparo mi bolsa y salgo para  Millenium Square, zona cero de la carrera. Me guio por un plano pero me pierdo, pero ya sabéis el dicho: “preguntando se llega a Roma”, así que retomo el camino correcto y a lo lejos veo a gente con ropa de deporte, salgo corriendo y me pongo a una distancia discreta pero siguiéndolos, tampoco había mucha gente a las 7:30 de la mañana vestida con chándal que no fuera a la MM.

En menos de 10 minutos llego a la zona 0, voy al punto de información donde me dan el dorsal, puffff, que emoción!

Abro el sobre, y de qué color es el dorsal? VERDE. No verde Primeguis, pero verde. Así que salía a las 10 de la mañana, porque la carrera estaba dividida en dos horarios, los que salían a las 9:30 y los de las 10:00.

Bueno, las 8:00 de la mañana, hace mucho frío, pero no me importa, lo prefiero al calor, pero mis manos comienzan a congelarse, una cosa es lo que piense una y otra lo que tu cuerpo quiere. Me siento en un lateral del río, tengo tiempo para relajarme, para pensar donde estoy y lo que estoy haciendo, me siento fenomenal, sin nervios, satisfecha por encontrarme allí y sabiendo que todo iba a salir bien. Lo reconozco, me puse transcendental, pensé en el sentido de la vida, en las personas que me quieren y en el futuro. Tanta relajación me llevó a un estado Zen que casi muero congelada, pero “estaba bien” ;).

 

Va llegando más gente, comienzo a pasear para descongelar mis deditos y localizo las zonas del baño, las bolsas, la zona de salida, etc. Al rato aparece Juan con sus amigos, nos hacemos las fotos para el club y en breve comenzará la carrera.

547004_10202152412871137_1598620841_n

1234676_10201113799660081_376729914_n

Por primera vez no me pongo al final, sino que según mi color me coloco en mi zona, pero procuro ponerme delante y si molesto, pues que adelanten, pero necesitaba ponerme cerca de la salida, mera psicología. De pronto escucho a un león rugir en mi estómago, noooo, tengo hambre, hacía tres horas que me había comido una pulga con mermelada y la pulga ya había saltado y se había desintegrado. Así, que bueno, correr una MM con hambre no os lo voy a describir, es doloroso como poco.

7,6,5, imagino que empezaron en 10, pero con la música de spinning a tope que llevo no oigo nada. Llega el momento de comenzar a correr, el corazón me late como si quisiera correr más que yo. La gente sale rapidita y yo con el frío quería salir un poco más lento pero me dejo llevar. En el primer kilómetro me quito la chaqueta del chándal, ya sé que no debería llevarla, pero cuando tengo los dedos congelados parece que se me congela también el cerebro y no puedo pensar.

Así que chaqueta atada a la cintura, toma ya. En el mismo momento que me quito la chaqueta mientras voy corriendo, los dos geles que llevo en el pantalón empiezan a tirar hacia abajo, y como no quiero ir sin mallas enseñando cachete, saco los geles y los llevo en la mano. Con lo que a mí me gusta  correr sin nada, ni en manos, brazos, etc. Pero bueno, tengo un largo paseo por delante y no me voy a agobiar. Sigo corriendo y pensando que podría poner los geles en el top, los meto allí y al poco rato se escurren, los cojo al vuelo, los cascos se enganchan y el chándal se empieza a soltar. Todo esto antes de llegar al km 2, y yo me desanimo? Anda ya! Me voy partiendo de risa, porque estas cosas creo, que solo me pasan a mí. Con lo perfeccionista que soy!.

Llegamos al km 4, el agua. ¿Alguien ha intentado correr, abrir una botellita de agua, abrir un gel y echarlo dentro de la botella, todo a la vez? Animo a toda aquella persona que no lo haya hecho que lo haga, es una experiencia inolvidable.

tere1

Empiezan a cruzarse los corredores de las 9:30 y me voy pegando un poquito más a la izquierda por si veo a Juan y saludarlo. Dicho y hecho, en un momento veo la camiseta Primeguis. El tío lleva buena cara y sonríe!!! A esa velocidad y sonríe. No va corriendo, va volando, con la sonrisa en la cara y pienso: “Primeguis tenías que ser”, creo que lo que más nos une en este club es ese “toque” especial, ese punto de locura y pasión que le ponemos a esto.

juan4

juanbrisftol

Sigo mirando por si veo a los demás, pero empiezo a marearme, ya van muchos y lo que tengo que hacer es mirar hacia delante. Así que a lo tonto, con unas cosas y otras ya han pasado 5 km y yo tan fresca, me voy encontrando mejor poco a poco.

Llegan los siguientes kilómetros, se me pasan volando, disfruto cada paso, cada detalle y me voy fijando en lo que me rodea, en la gente y en mi reloj para no bajar de los 6 min/km, para poder conseguir hacer la MM en menos de 2 horas.

A ratos voy a 5:20, 5:40, intento mantenerme en ese intervalo. El tiempo acompaña, no llueve y se está fresquito, algo que se agradece,  de vez en cuando soplaba un viento que frenaba un poco, pero eran rachas de aire.

Las sensaciones geniales, me encuentro bien, no me duelen las rodillas, el gemelo sin problemas y yo con un subidón mental que a ratos me hacía ir a 5:10. Paso los 10 km, por debajo de la hora, de hecho hago una hora en el km 12. Me veo genial, con fuerzas, con ganas y sabiendo que puedo terminarla, que si me centro en seguir ese ritmo podré conseguir mi objetivo.

No recuerdo bien si fue antes o después de cruzar los 10 km, había un avituallamiento de agua, en el que los militares se entretenían en tirar el agua a la gente, yo con mi botellita en la mano, intentando echar otro gel y no veo que me echan varias botellas encima. En Málaga, en verano se agradece el agua, pero allí con el aire, sudando y la camiseta mojada, se pasa mal. Pero bueno, ignoro el frío que me entra, corro más rápido y me voy planteando opciones de tiempo por si en algún kilómetro me vengo abajo, así que procuro mantener todos los km que pueda a 5:10. No muchos, a partir del 14 entramos en la ciudad y me empiezo a encontrar regular, las curvas, el espacio y la gente, sí, me agobia un poco la gente, debe ser mi rama introvertida que florece cuando menos te lo esperas.

Voy preparando otro gel, llevo siempre una botellita con un poco de agua, se resbala el gel, me salpica en la cara, consigo poner medio en la botella y se cae al suelo el resto de gel. Tengo tanta hambre y tanto dolor de estómago que mi cuerpo agradece ese medio gel, pero no noto nada, como si se hubiera desintegrado.

De vez en cuando el suelo pasa de asfalto a piedra, ese suelo hecho de piedras que cuando apoyas el pie ves las estrellas, sí, ese mismo. Pero nada, yo sigo flipada y disfrutando del dolor de los pies, del dolor de estómago y de las piernas que van pesando ya.

tere7

Llega el km 18, ya voy llegando, sé que mi objetivo está cerca, que lo puedo conseguir y que pronto se acabará la experiencia, y por un momento quise reducir la marcha para que durara más, pero no iba a dejar pasar la oportunidad de bajar de las 2 horas y con eso en mente sigo unos metros más hasta que siento que me abandonan las fuerzas y la energía. Así que el gel que me dieron un rato antes, me lo tomo, aunque no quería hacerlo, los geles me dan dolor de estómago después, pero el león no paraba y estaba totalmente sin fuerzas.

El gel me anima un poco pero veo que voy a 6:15, sin fuerzas en las piernas y empiezo a tirar de ilusión, entusiasmo y ganas, porque las fuerzas se querían ir. Me dije: “No has puesto tanta ilusión y esfuerzo para en un ratito estropearlo todo”, así que volví a 5:30. El último kilómetro se me hizo corto y eterno a la vez, corto porque sabía que me quedaba nada para terminar la experiencia y largo porque ese tramo era dar vueltas sobre la meta y tenerla tan cerca y no llegar…. En definitiva, deje de pensar y apreté lo que pude,  pero otra vez el suelo de piedras para entrar en la zona de meta. Alguien ha visto un gato cuando friegas el suelo? Pues igual, no sabía si ir saltando (que ya mis rodillas no me iban a dejar) o simplemente reírme e hice eso, reírme hasta que terminó el infierno.

Letrero de 200 metros, voy a echar el resto, así que ese último tramo entro a 4:20, con el corazón como loco, las piernas pesadas y una sensación indescriptible que me recorre todo el cuerpo.

Paso la línea de meta y me digo: “Ya está”, otra cosa más que te has propuesto y has conseguido.

Sabéis, desde que me quitaron el tumor hace 2 años, la forma como veo la vida es distinta, es como si la sensaciones fueran más fuertes, como si cada pequeña cosa que haces fuera un mundo, como si viera claramente el sentido de la vida, porque vivir, no solo es respirar, es disfrutar con lo que haces. Y si, para que todo el mundo lo sepa, cante un ratito y en inglés, pero sólo para mí, no quería que nadie me oyera y me expulsaran del país por desentonar.

IMG-20130915-WA0001

Quiero dar las gracias a todos los Primeguis por estar ahí y animarme a cada paso que doy, y a Juan en particular en esta MM de Bristol que me ha apoyado mucho.

Un beso a todos!